Para millones de argentinos, perros y gatos ya no son solo compañía; forman parte del paisaje urbano y familiar. De hecho, 8 de cada 10 argentinos tienen mascotas en sus hogares. Esta cifra ubica a Argentina como el país más mascotero del planeta.
¿Las razones del fenómeno? La soledad en grandes ciudades, la postergación de la maternidad y paternidad entre los jóvenes y el envejecimiento de la población hicieron que las mascotas se conviertan en un gran soporte emocional. En ese contexto, pasaron a cumplir un rol de compañía y afecto que en otras épocas estaba más vinculado a lazos familiares tradicionales.
Tener un animalito en casa aporta estructura, crea pausas conscientes y redefine la idea de hogar en medio del caos urbano. Por eso, desde la caminata matutina que marca el inicio del día, hasta esos minutos de juego antes de dormir, compartir la rutina con una mascota se ha convertido en una forma sencilla y efectiva de cuidar el bienestar emocional.
Cuidar de una mascota no solo impacta en la salud física: también influye en cómo vivimos nuestros días. Así, las rutinas y la atención diaria generan una sensación de equilibrio que se refleja en menos estrés y más conexión con el presente.
Provy entiende que el cuidado de las mascotas debe ser tan ágil y funcional como la vida en la ciudad: experiencias digitales intuitivas, soluciones cuidadosamente pensadas y una atención al cliente que facilita -y reduce al mínimo- cualquier trámite.
Provy tiene tres planes para asegurar a tu gato o perro. Los tres tienen diferentes franquicias, pero todos incluyen, y en todo el país:
- gastos veterinarios por accidente o enfermedad
- intervenciones quirúrgicas
- responsabilidad civil de tu mascota
- veterinario online las 24 horas por videollamada
- vacunas
- castración
Hoy, tener una mascota es una forma de vivir más empática y conectada con el hogar. Integrar a los peludos en la rutina diaria es parte del equilibrio que muchos buscan en la vida moderna.
Porque, al final, lo más cercano a la idea de la felicidad es llegar a casa… y ser recibido con cariño.