Si tocás música, sabés que tu instrumento no es solo un objeto: es parte tuya. Es tu forma de expresarte, de decir lo que a veces no se puede poner en palabras. Ya sea una guitarra criolla, una eléctrica bien rockera, ese teclado que te acompaña desde la adolescencia o la batería que hacés sonar con toda tu energía: todos tienen algo en común… te representan.
Y como todo lo que amás, también hay que cuidarlo.
Acá van algunos tips simples para proteger tu instrumento día a día:
🎒 Guardalo bien: usá un estuche rígido o funda acolchada. Evitá dejarlo tirado por ahí (sabemos que a veces pasa).
🌡️ Cuidalo del calor y la humedad: el clima afecta más de lo que pensás. No lo dejes cerca de una ventana al sol o en el baúl del auto.
🧽 Limpiá después de usarlo: el sudor, el polvo y la mugre se acumulan. Un paño seco o productos especiales pueden hacer magia.
🔧 Mantenelo afinado y calibrado: a veces un ajuste a tiempo evita males mayores. Lleválo a un luthier o técnico de confianza.
🚗 Ojo con los traslados: cuando salís a tocar, asegurate de que viaje seguro. ¡Que no vuele en el bondi! 😅
Y si querés estar más tranquilo…
💡 También podés proteger tu instrumento con un seguro Provy de instrumentos musicales, que te cubre ante robos y daños. Porque sí, podés cuidarlo vos, pero también está bueno saber que si pasa algo, tenés respaldo.
Tu instrumento es tu voz. Cuidálo como se merece.